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miércoles, 30 de octubre de 2013

Mi más ternesca infancia II: lo Japo

Japón con sus ojicos brillantes y sus faldas cortas para las chicas ha formado parte de mi vida. Voy a destacar las que más me marcaron, pasándome un poco el orden cronológico por el forro, ya que no recuerdo cuál vi primero.

POKÉMON
LLegaré a ser el mej...¿Con qué collóns agarraba Zubat a Squirtle en el minuto 0:52? Trauma infantil.

Nunca fui capaz de decidir cuál era mi Pokémon favorito. Todas las niñas de mi clase decían que sus prefes eran mierdas como Jigglypuff, Clefairy, Togepi... mientras que mi chándal y yo queríamos uno cuqui pero que atacase bien. Qué se yo, un Charizard, un Blastoise, un Pikachu (pero no uno amariconado como el de Ash).
Mi primer juego de la Game Boy fue el Pokémon Amarillo, y me avergüenza reconocer que todavía no he logrado conseguir todas las medallas. No era capaz de ganar la puta medalla pantano, ese dolor permanece y se transforma a los 20 años en una obsesión por los ponys rosas. Me han dicho.
Mi madre terminó tan hasta el ojete de que le gritara al hamster "Bien, Pikachu, vuelve a tu pokéball" que en cuanto vio que se me estaba pasando un poco la moda Pokémon, bajó los juguetes al trastero.

 DIGIMON

   
"Y ahora todo o o o, está fuera de controoooool! Junto a los Digimoooon! Conseguiremos vencer al mal al finaAAAAAAAAL" TE MA ZO 

 Ni carta de Hogwarts ni ná, yo quería ser niña elegida, tener un chismito localizador de esos de color verde y poner cara de intensidad al gritar "¡Digihuevo evolucióooooon!". 
Resulta que existe Digimon 4, yo vi el 1 y el 2, el 3 me pilló en la transición de niña a mujercita sin pechos.
No quiero entrar en polémicas diciendo si es mejor o no que Pokémon, no me gusta provocar, pero los cacharritos que llevaban los de Digimon eran mejores que los de Ash. Además, en Digimon luchaban contra el mal y eso es muy bonito y heroico, mientras que Ash pues iba por el bosque y se terminaba peleando con alguno siempre, era un bullas.



YU GI OH
Esto porque está en español latino, pero el momento "Es hora del du-du-du-duelo" todavía me emociona.

Qué manía teníamos con cantar la sintonía. Yo cantaba hasta la percusión. Para que se entiendan mis niveles de fanatismo con esta serie, debo contar que antes de comprarme las cartas, las llegué a fabricar yo misma con un folio y plastidecores... Ninguno de mis amigos jugaba a Yu gi oh así que tenía que jugar con mi abuela, que llegó a entender cómo se jugaba no sin antes decirme repetidas veces que había hecho "chinchón".

Y hasta aquí mi momento nostálgico del día. Si te has quedado con ganas de más, no sufras, aquí va un vídeo con mi top 10 de series de la infancia (de dibujos, la de carne y hueso llegará...).
Por cierto, si te ha gustado, suscríbete, ¿No? Digo. No sé. Cómo tú veas. Sin presión alguna.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Los emails de mamá

Carolina
23:58 (hace 12 horas)

para Mamá
Hola mami, espero que esto lo leas mañana, cuando enciendas el ordenador y te quites las legañas, remolonees un poco y pinches en este enlace que, aunque sea un pelín largo, creo que te hará empezar el día con fuerza y ganas. Y un poquito de nostalgia, pero feliz por haber elegido una vida así (cuando lo leas, lo entenderás).


Te quiero un montón. Gracias por no meterme prisa nunca (y así llegar siempre tarde a los sitios por jugar 5 minutitos más a las barbies, o dormir unos minutiños máis porque la noche anterior nos quedamos viendo la tele hasta tarde en tu cama...). Eres la mejor.


Mamá
11:47 (Hace 50 minutos)

para 

Mi niña!, qué bonito, me has emocionado!
He suspirado con profundidad recordando todos los momentos felices, deliciosos, de ternura...
Tu manto de Xabarín (*) -una pañoleta mía- por encima del chubasquero para ir a la guardería, el belén Barbiente con el cartón de leche (**), tus vestiditos de las Barbis hechos por ti con tu tijera mágica.
Los vestiditos preciosísimos de Avá que te convertían en la niña más guapa de todas, en una muñequita de revista con unos ojos azules que lo miraban todo y veían todo lo que muchos adultos no eran capaces de ver.  Y las florecitas bordadas por mi en los lugares más insospechados de tus camisitas.
Los baños interminables -hasta que se enfriaba el agua- jugando con los animalitos, y la etapa de secado con el albornoz gigante que te había comprado, por supuesto, en las rebajas y con el que cantabas "soy un cura, soy un cura..." porque te llegaba a los pies y te tapaba las manos.
Tu adoración por los bolígrafos, los folios, los sobrecitos de colores, por las papelerías, que eran parada obligada incluso en otros países, aunque primero fue Ofifoz.
El club de detectives, el skate, tus deditos manejando los skates en miniatura, Ángel Martín... y el corsé y los viajes a Coruña con Avó para hacer la rehabilitación (***).
Y los esquemas de sociales, ¡cuánto aprendí, qué interesante la Revolución Francesa y las Guerras Mundiales!
Y la música, ¡Qué me dices de la música! La percusión, la flauta y el piano, el solfeo, que ahora le llaman lenguaje musical. Todo es dulce. Y aprendí a hacer tortitas con chocolate y a preparar ensaladas variadas, y arroz otoño, y tortilla doble nacionalidad, y arroz blanco con lunares verdes para que tomaras pescado...
Es que estaba decidida a aprender a vivir con serenidad!
El artículo que me enviaste decía: "las cosas son más dulces y el amor llega con más facilidad cuando dejas de correr por la vida". Hemos acertado!


____

* Xabarín (Jabalí) Club era un programa maravilloso que emitía dibujos animados de TVG. Yo me ponía un pañuelo de mi madre y decía que era él, claramente caracterizada.

** Hacía belenes en Navidad recortando una caja de cartón, la Barbie hacía de la virgen María, de San José... Y las que tenían articulaciones, de mula y buey.

*** Espalda con escoliosis de casi 40º detectada cuando no se puede corregir, sólo mantener. Esto da lugar a una niña de 13 años que va al gimnasio tres veces por semana con su abuelo, en vez de estar en el parque leyendo la Super Pop, y es tan feliz que el corazón le late deprisa cada vez que mira a la bici estática de al lado y ve a su Avó.

lunes, 26 de agosto de 2013

He vuelto

Hola, ¿Os acordáis de mí? Soy la de "voy a escribir cada 15 días" y "esta vez iré en serio con el blog". También soy la de "Nos tomamos otra antes de que cierre, ¿no? Que quedan 10 minutos" pero esa faceta no la conocéis tanto. Y mejor, porque me gusta pensar que doy una imagen de alguien respetable que se levanta antes de las 10 de la mañana para hacer cosas.
Como llevo mucho tiempo sin escribir por aquí, he decidido que voy a poner, muy resumido, todas las novedades que ha habido en mi vida. Esto correspondería a cuando en el messenger decíamos "¿Qué me cuentas?" pues yo esto:

- Una amiga me traicionó un poco y yo decidí hacer caso a la frase que titulaba muchos fotologs (DEP) "Sii Te Ha FaLLaDo, No Te QuiiEre". Y la mandé a cagar. Y oye, genial. 
- Me he cambiado de piso. Vivo con un chico y una chica que me cuidan y me quieren igual aunque escuche sevillanas mientras cocino.
- En mi piso hay azotea. El día que lo descubrí estaba tan emocionada que no pude dormir.
- Me instalé ADSL de Jazztel.
- Me arrepentí.
- Me arrepentí mucho más cuando cambiaron a Jesús Vázquez por Pablo Motos en sus anuncios.
- Aprobé Crítica Literaria con un 6 que me supo a gloria.
- Estoy súper agobiada con la última temporada de Cómo conocí a vuestra madre porque una temporada me parece muy poco tiempo para cogerle cariño infinito a la madre como para no desear que la madre sea Robin y todo sea un sueño de la piña.
- Empecé a salir a correr por las noches.
- Compré todos los DVDs de 'Sabrina, cosas de brujas' por Amazon la noche que volví a ver 'Million dolar baby' porque estaba muy blandita y me parecía la mejor idea del mundo.
- Dejé de salir a correr por las noches (y en general).
- Terminé un curso de guión del que aprendí mucho.
- Llegué a los 4000 seguidores en twitter, salí a la calle con gafas de sol y me confundieron con Serafín Zubiri.
- Empecé nosecuantos proyectos.
- Terminé uno.
- Decidí hacerme cantante, porque voz no tengo pero actitud sí.
- Con la resaca, decidí que, de momento, no está preparado este país para asumir mi forma de bailar.
- Me desenamoré. 
- Bueno, no.
- Me pasé el Super Mario Bros. para Game Boy Color.
- Decidí que en septiembre volvería con los monólogos.
- Me encontré 5 euros en el suelo y crucé la calle sin mirar porque la suerte estaba de mi lado.
- Según un juego de Pokémon tengo la personalidad de un Treecko.
- Tengo trabajo gracias a las casualidades y a la bondad humana.
- Imito súper bien a Dani Martín cuando bebo.
- Descubrí el OLA K ASE y perdí 10 años de edad mental.
- Y volví al blog.


¿Y vosotros?

viernes, 11 de enero de 2013

Dejando la dignidad intacta

Con 'Un día en el mundo' sonando en mi móvil, paseé estas navidades por mis dominios pueblo. Sin darme cuenta terminé en una zona que me trae muchos recuerdos: el mirador.
En ese mirador ('el sitio al que se va cuando se hacen pellas y no puedes volver a tu casa') viví momentos muy especiales de mi adolescencia.

En el insti no hacía pellas. Siempre he sido bondad. Lo que pensaran los profes de mí me la pelaba en cantidades industriales, pero si se enteraba mi madre o mis abus... yo no me lo iba a perdonar nunca.
Guardaba el comodín de hacer pellas casi tan bien como el "Quedas libre de la cárcel" del Monopoly.
Una vez hice pellas por miedo, otra vez hice pellas por amor o algo así. Y os lo voy a contar, porque tengo mucho que hacer y retrasar el momento de ponerme a ello le da riesgo a mi vida.

Él me encantaba. Me encantaba tanto que me daba miedo. No teníamos absolutamente nada en común, pero lo veía y no me hacía pis encima porque fuera de casa no me sale ni queriendo. Le gustaba el reguetón, la bachata y todas esas canciones que hablaban de amor y de restregarse a la vez. Era repetidor. Y muy cateto. Escribía fatal pero yo (defensora de la palabra bien escrita) veía hasta adorable todas esas 'h' que dejaba florecer en los 'te echo de menos' que me mandaba.
Era gracioso. Pero yo más. Me gustaba hacerle reír, tenía los dientes muy blancos. El muchacho fumaba mucho (y de todo). De vez en cuando me traía una bolsita con maría y yo amablemente le decía que prefería un chicle. Todos los días, las chicas de mi clase se iban a fumar con él en el recreo y yo me quedaba con mi estúpido aire puro.
Cuando lo veía, terminaba todas mis frases con "jijiji". Él se reía. Y me miraba con unos ojos...

Un día decidimos saltarnos la clase de matemáticas, junto con otra compañera, y nos fuimos al mirador. Hacía sol. Este dato es importante.

Pasamos el rato hablando de temas insustanciales. Y de follar. Tema que él, con sus 15 años era todo un experto. La conversación era algo como:
- ...Y entonces me la tiré
- jijijji
Porque así es como hablo cuando estoy in love, dejando la dignidad intacta.

La otra chica que nos acompañaba se fue. Nos quedamos solos.
Yo, que enamorada puedo estar, pero vaga soy a rabiar, estaba tumbada en el césped y no me quería mover.

Él se acerca. Me sigue hablando de sus cosas. Hago que se ría. Qué dientes más blancos tiene el mamonazo. Y me besa. Jijiji...

Dedicaría unas líneas a explicar que se paró el tiempo, mis ojos brillaban y mi melena ondeaba al viento pero, si os soy sincera, lo único que intentaba era recordar si me había depilado el sobaquillo...
Porque una es princesa en apariencia hasta pelando patatas, lo que piense la cabeza ya es otro tema.

Cuando llego a mi casa noto que, a parte de un moratón en el cuello (me habré golpeado con algo, vaya), tengo media cara muy roja. Supuse que sería calor, ya que al despedirme de él, en cuanto lo perdí de vista, volví al hogar dando saltitos. Al cabo de dos horas no había duda: el sol me había quemado media cara.

Logré no ir a clase en unos días y se me bajó un poco el color rojo. Cuando se lo conté, se reía. Qué dientes. Qué sonrisa. La culpa era de Los Serrano, por meterme esas ideas en la cabeza...

Y con esto yo creo que ya le he dado material a Federico Moccia para que saque una trilogía nueva. En lugar de empezar con "perdona" contendrán la palabra "cagar".

¿Sabéis que es lo bonito? Que como nunca hablo en serio no sabréis si esto es real o me lo estoy inventando. En realidad no tenía los dientes tan blancos.



(Feliz año, por cierto)

sábado, 8 de diciembre de 2012

Anécdotas de convivencia

Cuando me vine a vivir a Madrid algo me decía que las cosas saldrían bien. Decidí que un buen comienzo sería estar en una residencia de estudiantes. Encontré una en la que sólo quedaban habitaciones dobles... Pensé qué haría si la otra persona roncaba, olía mal, o era cleptómana, o mala y me mataba cuando dormía. No se me ocurría nada pero como no había otra opción, acepté.
Un día mi madrina me dijo que la hija de una amiga suya también se iba a Madrid a estudiar y que estaba como yo, sin saber dónde vivir. Mis dudas sobre si moriría en manos de mi compañera de mi habitación se disiparon, además seguro que no me robaba nada porque le daría un poco de palo al conocer a familiares míos.

El día que ella llegó a nuestra habitación yo ya llevaba una semana viviendo allí. Antes de verla a ella entraron su hermano, madre, amiga de madre, padre e hija de amiga de madre con cajas y maletas. Pensé "madre mía, que voy a vivir con Barbie escuela de princesas". No había vuelta atrás.
Esa misma noche, cuando sus padres se fueron, fuimos a hacer la compra y empezamos a hablar. Me dijo que quería ser periodista, manifestando su odio a las wannabes de Sara Carbonero, su sueño de entrevistar a Carrillo, además de la pasión que siente por la historia. Tenía la voz de pito, pero se llevaba bien.

La tía es graciosa de cojones, la verdad. No se lo digo mucho para que no se lo crea y me quite trabajo, pero me hace reír. Nuestra relación comenzó a consolidarse cuando decidimos irnos juntas a un piso y así saber de quién eran los pelos que estaban en el baño.
El día clave fue cuando ella había concretado por internet cita para ver un piso, calculamos fatal el tiempo y luego nos perdimos, pasándonos más de 30 minutos de la hora de la cita. Nos daba tanta vergüenza ir al piso que decidimos ir a cenar al Vips para celebrar que somos subnormales. Ahí fue el principio del fin. Hemos intentado hacer memoria pero no recordamos cómo empezamos a hablar de toda nuestra vida amorosa con detalle, compadeciéndonos y riéndonos de las situaciones patéticas vividas. Nos unió también mucho que nos gusta comer como cerdicas. Estábamos muy tontas ese día.

El año pasado fue complicado para ambas, nos hemos apoyado mutuamente y esos momentos los tendré presentes siempre. Además, aunque parezca que se ha tragado un pony rosa, es una mujer dura a la que es muy difícil derrumbar. Ahora, dramática como ella sola.

Hemos vivido juntas durante un año y todavía seguimos aguantándonos, meando con la puerta abierta (grado máximo de confianza), comiendo chocolate a horas intempestivas, llorando emocionadas cada vez que vemos a un señor mayor cuqui, cantando mal, hablando de cualquier cosa sin filtro alguno y riendo constantemente.

Como esto ha quedado muy moñas y vais a tenerla idealizada, he recopilado algunos de sus mayores hits para que veáis que para vivir con nosotras hace falta tener una tara.

- Un día me dice: "Esta mondarina sabe a enfermo". Y tú te tienes que aguantar la risa y poner cara de que lamentas mucho los obstáculos que le pone la vida.
- Todavía en la residencia de estudiantes, sin estar hablando y tras un rato dándole vueltas, soltó: "Tía, ¿sabes que los pulpos comen y cagan por el mismo lado?". Que dio lugar a una hora divagando sobre qué haríamos si nos pasase lo mismo.
- Viendo un anuncio de ONO, en él un actor dice "yo soy cliente de ONO" Compidepiso grita: "Yo también, amigo. Resiste".
- "Tía, hoy soñé que íbamos a la compra". No words.
- "Eres como un pollo, te pinchan y saltas" "Eres como un globo, te pinchan y explotas" (Ella está empeñada en que se dice así, todavía sigue intentando averiguar cómo se dice la frase)
- Se nos ocurrió hacer un Videoblog (estábamos de exámenes) y estábamos pensando el nombre:
Yo: Tenemos que buscarnos un mote
Compidepiso: PEPINO. (risa)... Pepino o chorizo de Campintalo... Cantimpalo.
Y: O Compidepiso y Carolina.
C: Sí, pero de vez en cuando me llamas Pepino. Y cuando te enfades Chorizo de Cantimpalo. Y cuando estés contenta, Chori. Chorizo de cantimpalo se escribe C A N T I M y palo.
(Ese día reí hasta que se me salieron los mocos)

- Ella cantando "¡Ésta sí! ¡Ésta no!" mientras realiza sus deposiciones (caga).

- Compidepiso lee un tuit que pone "El punto G está en el oído". me mira, lo señala y dice "Yo esto no lo entiendo, esto es en serio o qué?". Le dije "Se refiere a que le hables, idiota". Y "PUAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJ" hasta toser.

- El fin de semana que en dos días vimos la película de Hannah Montana y High School Musical 3...

- Jugamos al Draw Something las dos en el sofá. Me manda un dibujo en el que parece salir King Kong, pero no es él. Me dice "No es ese nombre, es donde ocurre". La solución es Tokio.


-Yo: ¿Cómo no vamos a tener novio, si somos un partidazo?
Compidepiso: (Con un cacho de hamburguesa en la boca del tamaño de una cabeza de bebé) No zé.

Hoy esta mujer que me pide que cuando esté contenta la llame Chori está de cumpleaños y como no le voy a regalar nada porque ya me ha perdido una braga y un calcetín, le escribo esto. Alegrándome de que el karma la pusiera en mi camino y de que no fuera cleptómana.

Ven a casa ya, que he ido a hacer la compra y no puedo con las bolsas.


Actualización 24/06/13 Hola, he decidido volver a publicar esto porque la verdad es que el texto me quedó de puta madre, pero todas las palabras bonitas hacia ella ya no son verdad, ¿vale? Resulta que yo pensaba que se hacía la tonta y al final la tara era más grave de lo que pensaba)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mi look diario

Hi. Ya que muchos me han preguntado (constantemente) dónde he comprado la ropa que exhibo y que se quieren inspirar en mi style (pongo "style" porque he ido a Londres dos veces con el insti y, como comprenderéis, soy bilingüe). Así que aquí os muestro uno de mis looks básicos e imprescindibles. Enjoy, beautifuls.


Empezamos combinando un pantalón con estampados de los Power Rangers. Los encontraréis de muchas marcas, los míos son de Dior:



My mind is out of here.
 Because I don't belong here. 
Parking. Taxi. 


En cuanto a las camisetas yo he optado por un básico en mi armario: una camiseta con un pony. En este caso, el pony es rosa. Se puede combinar también con una chaqueta de plastiquete, muy fácil de conseguir si derrites unos cuantos tapones de botella y les das forma (Próximamente haré un tutorial, si queréis).


I dream with you what you gave me?

without your love I would not have love,
I dream with you, you gave me?
and I love you and you're forgetting me.


Ahora bien, ¿Qué hacemos con el calzado? Pues mi propuesta son estas botas camperas para introducir el pantalón y no irlo pisando.



Y antes de hablar sobre los adornos que nos podemos poner, os pongo una frase mía que he leído en un fotolog para que reflexionéis, seguro que os va muchísimo mejor la vida trend, la verdad.
Because you are a princess.


A ver qué os parece mi sugerencia de joyas:
 Los anillos son de SuperPop y los pendientes (he decidido coger unos discretos para no destacar entre la multitud y no piensen que queremos eclipsarlos), de Cartier.

Os dejo una foto artística que se me ocurrió al momento, la verdad. No puedo parar de crear, ya me conocéis. Ni de creer en mí. No olvidéis que lo más importante de vosotros sois vosotros mismos. No es un tatuaje la letra así, eh. La puse así de broma, pero aviso porque la verdad me quedó muy bien.
I want to enter into your garit with slippers and they don't look bad to me when I enter.

Para terminar, esta foto míap con mensaje. No sé por qué salió así con la luz esa, mira que puse el modo automático. Fijaros en el mensaje que os dejo abajo de la foto.


PEACE AND LOVE.

XOXO



Esto va dedicado a toda la gente que se ha comprado un pijama de los Power Rangers en Dior. Volveré.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Mi gran noche

Ha llegado el día que todos estabais deseando, tras miles y miles de comentarios pidiendo que os contara mi experiencia en el concierto de Raphael, he decidido escribir una crónica. Marcará un antes y un después en la historia de las crónicas de conciertos, yo lo sé, muchas de sus fans se rebelarán contra mí, por envidia, pero no me importa, porque os quiero. Y lo quiero. Va por ustedes.


Puede que algunos no lo sepan, pero me gusta Raphael. No, no es un cantante indie con barbita y camisa de cuadros. Es el de Yo soy aquél, Digan lo que digan, el Tamborilero... y demás hits.
Me flipa cantar en playback y con poderío, él es la estrella de mi lista de reproducción Canciones para limpiar la casa.
Gracias a las redes sociales he vivido cosas con él increíbles. Tales como ser retuiteada por él en diversas ocasiones sin citarlo, en tuits como "Que Raphael deje de sacar canciones, que no me da tiempo a aprenderme las letras" o "Lo único que me anima ahora mismo es una canción de Raphael"... ¡¡¡Sin citarlo!!! Me tiene fichadísima. Normal, también te digo.
Hace meses, en su feisbuc oficial, anunciaron que iban a sortear una entrada para su próxima gira entre todos sus fans. Para participar solamente había que dejar un comentario diciendo por qué creo que merezco la entrada. Me animé a concursar, dado que la mayoría de sus fans son señoras que todavía dicen "el parte"... tenía posibilidades. Abrí mi corazón en un parrafito con la esperanza de que no se publicara en el timeline de mis amigos... Al minuto de publicarlo, tuvo 5 "me gusta" con sus respectivos "JAJAJAJA pero tía, eso cómo" en mi muro.
Pasó el tiempo y, como pensaba que no ganaría, publiqué en mi tuiter"Busco acompañantes para el próximo concierto de Raphael en Madrid, preferiblemente señores adorables. RT plis". Lo retuitearon más de 15 personas, entre ellas el mismo Raphael, su club de fans de Perú y varias fanes suyas. Una de ellas me tuiteó preguntando si era la misma que en feisbuc, porque era finalista del concurso. En ese momento me cabía una sandía por el ojete.

Seleccionaron a 5 personas, por último teníamos que decir dónde queríamos ver el concierto y contar algo más. De nuevo abrí mi corazón, de par en par y sin tapujos porque soy muy de eso, y volvieron los "me gusta" y los "JAJAJAJAJA no, a ver, eso cómo" de mis amigos.
Y, señores, gané. Y lo festejé sola porque ese día Compidepiso estaba en casa de sus padres. Pero lo festejé. Con la esperanza de recibir felicitaciones por mi premio, lo escribí en mi estado de feisbuc, que provocó reacciones muy dispares...


Gané y se acercaba el día del concierto, pero no sabía con quién ponerme en contacto para que me diera la entrada. Hasta que reviso mis menciones en Twitter y leo "RaphaelOFICIAL followed you". Y me hago da un jari al ver que además tenía un DM suyo, el cual he buscado y debido a su antigüedad ya no está, diciéndome que mi entrada estaría en taquilla a mi nombre el mismo día del concierto. Le contesté "Gracias!!! Me habéis hecho muy feliz", pensando que sería su equipo el que se encargaba de esto y me contestó "¿Me habéis?", que finalicé disculpándome con un "¡Me HAS! Los nervios... Gracias Raphael!". Aproveché también para preguntarle si tenía que ir días antes a hacer cola con mi tienda de campaña o estaban numeradas las entradas. A esto último no me contestó, pero es normal, los artistas tienen una vida muy ajetreada y les encantaría contestar a todos sus fans, pero no tienen tiempo.

Y llegó el día... estaba nerviosa, no sabía qué ponerme. Compidepiso no me dejaba pintarme "RAPHAEL" en la frente. Coincidió con una manifestación contra los recortes en Educación. Tuve que ir en taxi porque el metro estaba cortado en Banco de España y el concierto era en la Zarzuela que, como todos sabréis, es un lugar muy especial en su carrera.
De lejos vi que estaba la policía restringiendo el paso una calle antes del teatro, no me dejaban pasar. Les expliqué que venía a ver a Raphael y pensaron, no sé por qué, que les estaba engañando. Me acerqué a otro poli con cara de mejor persona y al ver mi cara de agobio (llegaba tarde), me dejó pasar.

La mecánica del concierto es, a grandes rasgos, como los demás. Yo iba con plataformas, para ir al foso y así evitar que algún pelo cardado no me dejase ver, pero no hizo falta porque tenían butacas numeradas.
A mi derecha y encima tenía a una señora un poco gordísima, que ocupaba su butaca y parte de la mía, sin exagerar. Me dijo que le gustaba mi camisa y yo le dije que tenía un disfraz de sevillana de una tela parecida a la de su vestido. Poco tiempo tuvimos de hablar porque los acordes de Mi gran noche comenzaron a sonar y me vine arribísima.

(Se puede apreciar en la imagen lo arriba que me vine. También se aprecian los peinados de peluquería de sus fans)

Al finalizar la primera canción, las señoras se levantaban y pensé que ya iba a comenzar el pogo, por suerte mi reciente amiga me explicó que se solían poner de pie, las que podían, a aplaudir al final de cada tema.
Nos levantamos para aplaudir en todas las canciones. Incluso dos veces en algunas, que hacía una de esas pausas largas que parece que es el final pero no. Había mucha unión.

Algunas letras no me las sabía y miraba a mis lados para ver si las señoras movían la boca o no, sólo que en su caso estaba más justificado. Opté por dar palmas e intentar sacar fotos.
Durante todo el show, no paraban de gritarle "guapo", la señora del vestido de sevillana le llegó a gritar "precioso" en un momento álgido. Yo me animé también, pero me limité a berrear "¡Válido! ¡Buena persona!" porque para mí su música está por encima de su físico.
A mitad del concierto tuve que levantarme para dejar pasar, porque una señora que tenía al lado se estaba meando.
La señora del vestido de sevillana lloró desde el comienzo, hasta en Escándalo (en la cual llamé a mi madre para que la escuchara y no me contestó), se estaba limpiando los mocos disimuladamente con la manga así que le di un kleenex que fortaleció nuestra amistad. Al final de una canción, tuvimos una pequeña desicronización al levantarnos y me golpeó muy fuerte el hombro con el codo.

(La señora del vestido de sevillana aplaudiendo en la única canción que me quedé sentada porque se me estaba bajando el pantalón y no quería que la de atrás me viera las bragas.)

El concierto llegaba a su fin. Duró más de dos horas en las que Raphael no descansó un momento, transmitía una seguridad y un amor por la música difícil de describir. Me fijaba en sus gestos y en su admirable forma de cantar dejándose la voz. Yo suponía que estaba dejando "El Tamborilero" para el final, por terminar en lo alto, y me emocionaba con sólo imaginar al público coreando "¡RO PO POM POM! ¡RO PO POM POM!". Y terminó el concierto. Y le pidieron bises. Y se fue de nuevo. Y le pidieron bises. Y se fue again. Y se levantó todo el mundo, a su ritmo, para irse. Cuando estaba en el bus de vuelta a casa, imaginé que ya no la iba a tocar.

La valoración de ese día es muy positiva y para finalizar esta magnífica experiencia citaré a mi madre cuando le dije que si se animaba a venir conmigo al concierto de Raphael, que había ganado una entrada: "No".