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domingo, 19 de abril de 2009

¡Cómo me cuesta volver a la rutina!

No me gusta hablar de este tema en mi blog, pero hago excepciones: Ya vamos teniendo usuarios, solo falta que alguien comente y ya hago la ola. (Los que no estéis registrados... ya sabéis. Y comentad, que los inicios son complicados, pero con amigos es más llevadero)


Esto va a ser un poco popurrí de temas, sin hilar ni nada. Párrafos y a tomar por...en fin.

Menuda primera semana de clases... ¡qué fácil es adaptarse a las vacaciones y cómo me cuesta volver a la rutina!
Voy a hacer un pequeño resumen de lo que he hecho las últimas semanas y de mi primera semana post-vacacional.

Del 30 de marzo al 3 de abril, Londres.
El 4 de abril descansé y salí a cenar con mis amigos.
Del 5 al 10, Madrid. Todos sabéis lo feliz que he sido esos días.
El 11 celebró Aku su cumpleaños. Hizo una fiesta muy especial, teníamos que ir vestidos rollo medieval. Fui a mitad de la tarde a ayudarla a ella y a sus hermanas con los preparativos y a preparar la presentación. Me había pedido que hiciera como una especie de monólogo-presentación (*), en el que hablé sobre ella. Después de mi presentación, saldría ella, la coronarían (Si la fiesta es medieval, debe ser medieval del todo, por supuesto) y diría unas palabras. Mientras que ella hablaba, noté como mis ojos se humedecían, se le veía realmente feliz de tener a tanta gente querida cerca. Fue un momento muy bonito. En cuanto tenga fotos y vídeos, colgaré alguno. O en Facebook, que queda como más en familia.
El 12 cuidé de mi primo, como expliqué en la anterior entrada (Ya no pongo el enlace, le dais a la ruedecita del ratón para abajo y punto).
El 13 vi a mi amigo Dani, después de 4 meses sin verlo. Desde que se fue adelgazó muchísimo (que no le hacía falta, pero él a su bola), se cortó el pelo y va al gimnasio porque está en un equipo de rugby. Nada más verlo me enfadé, porque cuando lo abrazo, me choco con su esternón y es como abrazar a una farola (No hace falta que describa como es esa sensación, porque todos hemos abrazado a una farola. Y si alguno piensa que no...es porque no estaba en buen estado cuando lo hizo y ahora no se acuerda). Salimos a dar una vuelta por nuestra amplia "ciudad" y cuando nos dimos cuenta ya estábamos en otro ayuntamiento. Y después, a las 22:30 de la noche, hice los deberes que tenía. Para no perder tradición. (¬¬) (Me miro mal a mi misma, sí).

Y hasta aquí mis vacaciones. Semana D.V. (Después de las vacaciones):
Martes 14
Me levanto, recuerdo que no es bueno ducharse por las mañanas y me quedo debajo del chorro hasta que los dedos de mis manos son percebes (arrugados, no negros). Llego tarde a clase.
Por el camino me prometo a mi misma que debo ducharme por la noche, ya que por la mañana hago pucheros cuando entro en la ducha y lloro cuando salgo. Qué frío hace, me cago en el viento del norte.
A primera hora tenía empresariales, así que de charleta con Clara, Olaya y Dani (Otro Dani), que son con los que hago un trabajo para la asignatura.
A lo largo del día saludo a mis compis, que son geniales y los echaba de menos, cosa que me sorprendió. Como en clase no tenemos a nuestros amigos, estamos todos juntos. Me lo paso realmente bien con ellos. Hay bastante buen rollo.

Los demás días son iguales. Sin incidencias reseñables. Viendo a mi amigo Dani por las tardes y despidiéndome de él el jueves, ya que el viernes at the morning se iba otra vez.

El viernes dormí, mucho. El sábado fui al cine con unos amigos, a ver Al Final del Camino. Llegué tarde con Pablo, que me vino a esperar a la estación de buses (a partir de ahora ya sé que los sábados hay menos), pillamos la peli empezada y nos costó entenderla al principio. Tenía algunos puntos que me resultaron muy graciosos, pero le falta algo, no sé. La idea mola y que se vea Galicia también (Que coño, que se vea Galicia hace que la peli tenga categoría) pero... la acción se desenvuelve muy rápida. Dura 2 horas la peli, pero veo todo muy rápido. Todo esto dicho desde mi punto de vista de persona que piensa que Mira Quien Habla Ahora es una buena peli.
Y hoy, domingo (para los que lean esto mañana, ayer. Y para los que lean esto el martes, anteayer. ¿Qué pasa? no quiero que nadie se sienta mal por ponerse a calcular hace cuánto he escrito esto, por eso hago aclaraciones) he dormido y he visto capítulos de 7 vidas. Uno detrás de otro, como una buena friki. Qué gran serie, me emociono al verla aunque ya me sepa los capítulos de memoria.
Y ahora estoy haciendo los deberes, a las 22:30. Para no perder tradición. (¬¬) (Sí, me miro mal a mi misma)



(*) He aquí un fragmento del monólogo-presentación.
Para los que no conozcais a Aku (Que si hay alguno, no se que hacéis aquí, pero en fin, yo soy la que va vestida de la novia de Shrek, no estoy como para juzgar a nadie), si alguna vez veis por la calle a una chica corriendo con unas alitas en la espalda, preguntadle si se quiere zumbar a Miki Nadal. Si contesta que si, ¡ESA ES AKU, SEÑORES! ¡La habéis encontrado!
Es una persona capaz de irse a Inglaterra para vivir en el ambiente de Harry Potter, ays, ella y su fetiche de pelirrojos.

Después de ver una película siempre quería ser lo que hacían en ella. Por ejemplo, con Philadelphia quería ser abogada, con la Bella Durmiente quiso ser princesa, luego vio un telediario y quiso ser princesa también, pero se le adelantaron…
En fin, también quiso ser coreógrafa, con Moulin Rouge… menos mal que no vio ninguna de Lucía LaPiedra.

Que por cierto, hablando de gente inocente, ¿os crees la supuesta inocencia de Aku? El problema es que somos unos ingénuos… ¡Por dios, que no solo se quiere zumbar a Miki Nadal, también a Rupert Grint y a todos los lincántropos habidos y por haber!

A Aku le gusta la música. Hace poco fui en su coche y pusimos un CD que era un mix de varias canciones. Se escucha cantar al niño de High School Musical el breiquinfrí, siguiente canción: una de Marilyn Manson, lo normal. Y ahí vamos, *hacer ruiditos imitando su voz, la de Marilyn, digo*. Siguiente canción: ¡Los osos amorosos! ¡Ole tus huevos!
Diréis que está loca, de acuerdo, pero vosotros sois los que estáis disfrazados en pleno abril. Los carnavales, fueron en febrero.
[...]


Y mañana me voy al Parlamento, a Santiago, con el instituto...¡yupi! Podré ponerlo en "zonas de marcha" de mi perfil de Tuenti.
Así que ya sabéis, si estáis en el Parlamento mañana por la mañana, dadme un toque y nos vemos.

¡Besos post vacacionales!

miércoles, 25 de marzo de 2009

Comic Sans, 12 puntos y en verde oliva

Solo escucha el ruido de su bolígrafo recién salido al mercado y que tenía encargado desde hacía muchos meses. Era uno de los caprichos que se concedía. Así nadie podría ser mejor, nadie podría superarlo.
Continuaba escribiendo, letras pequeñas, redondeadas y proporcionadas. Así nadie escribiría mejor.
Pasaba páginas y cogía libros. Cuanto más supiera, mejor sería. Así nadie sería más inteligente.
Pensó que sería más organizado escribir en el PC, lo encendió, vio su fondo de pantalla de Anne Geddes (una imagen pura y correcta) y sonrió. Posteriormente abrió el Word. Comic Sans, 12 puntos y en verde oliva. Así nadie tendría unos apuntes tan bonitos y organizados.
Terminó de escribir y se dirigió a su armario. Se lamentó, pues no encontraba prenda que no se hubiera puesto. Llamó a gritos a alguien para que la socorriese y a la media hora estaba mirando ropa. Miraba las etiquetas, buscaba la más cara, la más mejor. Así nadie llevaría nada más caro.
Llegó a su casa y pensó en la ropa que llevaría al día siguiente. Buscó entre sus recientes adquisiciones hasta encontrar la etiqueta más cara. Desvió durante unos segundos su mirada hacia la prenda, era horrible. Al darse cuenta, comenzó a llorar. Dejó de mirar la prenda y miró la etiqueta. Se secó las lágrimas y sonrió.
Al día siguiente vio algo fuera de lo común: una sonrisa. Una sonrisa sincera. Despreocupada. Una sonrisa de verdad. Siguió a esa sonrisa. Pero notaba algo que nunca había sentido: impotencia. Quería que esa sonrisa fuera suya. Gritó repetidas veces, pidiendo ayuda. Quería esa sonrisa y la quería ya. Y no lo logró. Las tiendas de sonrisas no estaban abiertas a esas horas.

Ese mismo día, su preciado bolígrafo se destintó encima de sus apuntes perfectamente tomados, Comic Sans, 12 puntos y en verde oliva.