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sábado, 8 de diciembre de 2012

Anécdotas de convivencia

Cuando me vine a vivir a Madrid algo me decía que las cosas saldrían bien. Decidí que un buen comienzo sería estar en una residencia de estudiantes. Encontré una en la que sólo quedaban habitaciones dobles... Pensé qué haría si la otra persona roncaba, olía mal, o era cleptómana, o mala y me mataba cuando dormía. No se me ocurría nada pero como no había otra opción, acepté.
Un día mi madrina me dijo que la hija de una amiga suya también se iba a Madrid a estudiar y que estaba como yo, sin saber dónde vivir. Mis dudas sobre si moriría en manos de mi compañera de mi habitación se disiparon, además seguro que no me robaba nada porque le daría un poco de palo al conocer a familiares míos.

El día que ella llegó a nuestra habitación yo ya llevaba una semana viviendo allí. Antes de verla a ella entraron su hermano, madre, amiga de madre, padre e hija de amiga de madre con cajas y maletas. Pensé "madre mía, que voy a vivir con Barbie escuela de princesas". No había vuelta atrás.
Esa misma noche, cuando sus padres se fueron, fuimos a hacer la compra y empezamos a hablar. Me dijo que quería ser periodista, manifestando su odio a las wannabes de Sara Carbonero, su sueño de entrevistar a Carrillo, además de la pasión que siente por la historia. Tenía la voz de pito, pero se llevaba bien.

La tía es graciosa de cojones, la verdad. No se lo digo mucho para que no se lo crea y me quite trabajo, pero me hace reír. Nuestra relación comenzó a consolidarse cuando decidimos irnos juntas a un piso y así saber de quién eran los pelos que estaban en el baño.
El día clave fue cuando ella había concretado por internet cita para ver un piso, calculamos fatal el tiempo y luego nos perdimos, pasándonos más de 30 minutos de la hora de la cita. Nos daba tanta vergüenza ir al piso que decidimos ir a cenar al Vips para celebrar que somos subnormales. Ahí fue el principio del fin. Hemos intentado hacer memoria pero no recordamos cómo empezamos a hablar de toda nuestra vida amorosa con detalle, compadeciéndonos y riéndonos de las situaciones patéticas vividas. Nos unió también mucho que nos gusta comer como cerdicas. Estábamos muy tontas ese día.

El año pasado fue complicado para ambas, nos hemos apoyado mutuamente y esos momentos los tendré presentes siempre. Además, aunque parezca que se ha tragado un pony rosa, es una mujer dura a la que es muy difícil derrumbar. Ahora, dramática como ella sola.

Hemos vivido juntas durante un año y todavía seguimos aguantándonos, meando con la puerta abierta (grado máximo de confianza), comiendo chocolate a horas intempestivas, llorando emocionadas cada vez que vemos a un señor mayor cuqui, cantando mal, hablando de cualquier cosa sin filtro alguno y riendo constantemente.

Como esto ha quedado muy moñas y vais a tenerla idealizada, he recopilado algunos de sus mayores hits para que veáis que para vivir con nosotras hace falta tener una tara.

- Un día me dice: "Esta mondarina sabe a enfermo". Y tú te tienes que aguantar la risa y poner cara de que lamentas mucho los obstáculos que le pone la vida.
- Todavía en la residencia de estudiantes, sin estar hablando y tras un rato dándole vueltas, soltó: "Tía, ¿sabes que los pulpos comen y cagan por el mismo lado?". Que dio lugar a una hora divagando sobre qué haríamos si nos pasase lo mismo.
- Viendo un anuncio de ONO, en él un actor dice "yo soy cliente de ONO" Compidepiso grita: "Yo también, amigo. Resiste".
- "Tía, hoy soñé que íbamos a la compra". No words.
- "Eres como un pollo, te pinchan y saltas" "Eres como un globo, te pinchan y explotas" (Ella está empeñada en que se dice así, todavía sigue intentando averiguar cómo se dice la frase)
- Se nos ocurrió hacer un Videoblog (estábamos de exámenes) y estábamos pensando el nombre:
Yo: Tenemos que buscarnos un mote
Compidepiso: PEPINO. (risa)... Pepino o chorizo de Campintalo... Cantimpalo.
Y: O Compidepiso y Carolina.
C: Sí, pero de vez en cuando me llamas Pepino. Y cuando te enfades Chorizo de Cantimpalo. Y cuando estés contenta, Chori. Chorizo de cantimpalo se escribe C A N T I M y palo.
(Ese día reí hasta que se me salieron los mocos)

- Ella cantando "¡Ésta sí! ¡Ésta no!" mientras realiza sus deposiciones (caga).

- Compidepiso lee un tuit que pone "El punto G está en el oído". me mira, lo señala y dice "Yo esto no lo entiendo, esto es en serio o qué?". Le dije "Se refiere a que le hables, idiota". Y "PUAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJ" hasta toser.

- El fin de semana que en dos días vimos la película de Hannah Montana y High School Musical 3...

- Jugamos al Draw Something las dos en el sofá. Me manda un dibujo en el que parece salir King Kong, pero no es él. Me dice "No es ese nombre, es donde ocurre". La solución es Tokio.


-Yo: ¿Cómo no vamos a tener novio, si somos un partidazo?
Compidepiso: (Con un cacho de hamburguesa en la boca del tamaño de una cabeza de bebé) No zé.

Hoy esta mujer que me pide que cuando esté contenta la llame Chori está de cumpleaños y como no le voy a regalar nada porque ya me ha perdido una braga y un calcetín, le escribo esto. Alegrándome de que el karma la pusiera en mi camino y de que no fuera cleptómana.

Ven a casa ya, que he ido a hacer la compra y no puedo con las bolsas.


Actualización 24/06/13 Hola, he decidido volver a publicar esto porque la verdad es que el texto me quedó de puta madre, pero todas las palabras bonitas hacia ella ya no son verdad, ¿vale? Resulta que yo pensaba que se hacía la tonta y al final la tara era más grave de lo que pensaba)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mi look diario

Hi. Ya que muchos me han preguntado (constantemente) dónde he comprado la ropa que exhibo y que se quieren inspirar en mi style (pongo "style" porque he ido a Londres dos veces con el insti y, como comprenderéis, soy bilingüe). Así que aquí os muestro uno de mis looks básicos e imprescindibles. Enjoy, beautifuls.


Empezamos combinando un pantalón con estampados de los Power Rangers. Los encontraréis de muchas marcas, los míos son de Dior:



My mind is out of here.
 Because I don't belong here. 
Parking. Taxi. 


En cuanto a las camisetas yo he optado por un básico en mi armario: una camiseta con un pony. En este caso, el pony es rosa. Se puede combinar también con una chaqueta de plastiquete, muy fácil de conseguir si derrites unos cuantos tapones de botella y les das forma (Próximamente haré un tutorial, si queréis).


I dream with you what you gave me?

without your love I would not have love,
I dream with you, you gave me?
and I love you and you're forgetting me.


Ahora bien, ¿Qué hacemos con el calzado? Pues mi propuesta son estas botas camperas para introducir el pantalón y no irlo pisando.



Y antes de hablar sobre los adornos que nos podemos poner, os pongo una frase mía que he leído en un fotolog para que reflexionéis, seguro que os va muchísimo mejor la vida trend, la verdad.
Because you are a princess.


A ver qué os parece mi sugerencia de joyas:
 Los anillos son de SuperPop y los pendientes (he decidido coger unos discretos para no destacar entre la multitud y no piensen que queremos eclipsarlos), de Cartier.

Os dejo una foto artística que se me ocurrió al momento, la verdad. No puedo parar de crear, ya me conocéis. Ni de creer en mí. No olvidéis que lo más importante de vosotros sois vosotros mismos. No es un tatuaje la letra así, eh. La puse así de broma, pero aviso porque la verdad me quedó muy bien.
I want to enter into your garit with slippers and they don't look bad to me when I enter.

Para terminar, esta foto míap con mensaje. No sé por qué salió así con la luz esa, mira que puse el modo automático. Fijaros en el mensaje que os dejo abajo de la foto.


PEACE AND LOVE.

XOXO



Esto va dedicado a toda la gente que se ha comprado un pijama de los Power Rangers en Dior. Volveré.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Mi gran noche

Ha llegado el día que todos estabais deseando, tras miles y miles de comentarios pidiendo que os contara mi experiencia en el concierto de Raphael, he decidido escribir una crónica. Marcará un antes y un después en la historia de las crónicas de conciertos, yo lo sé, muchas de sus fans se rebelarán contra mí, por envidia, pero no me importa, porque os quiero. Y lo quiero. Va por ustedes.


Puede que algunos no lo sepan, pero me gusta Raphael. No, no es un cantante indie con barbita y camisa de cuadros. Es el de Yo soy aquél, Digan lo que digan, el Tamborilero... y demás hits.
Me flipa cantar en playback y con poderío, él es la estrella de mi lista de reproducción Canciones para limpiar la casa.
Gracias a las redes sociales he vivido cosas con él increíbles. Tales como ser retuiteada por él en diversas ocasiones sin citarlo, en tuits como "Que Raphael deje de sacar canciones, que no me da tiempo a aprenderme las letras" o "Lo único que me anima ahora mismo es una canción de Raphael"... ¡¡¡Sin citarlo!!! Me tiene fichadísima. Normal, también te digo.
Hace meses, en su feisbuc oficial, anunciaron que iban a sortear una entrada para su próxima gira entre todos sus fans. Para participar solamente había que dejar un comentario diciendo por qué creo que merezco la entrada. Me animé a concursar, dado que la mayoría de sus fans son señoras que todavía dicen "el parte"... tenía posibilidades. Abrí mi corazón en un parrafito con la esperanza de que no se publicara en el timeline de mis amigos... Al minuto de publicarlo, tuvo 5 "me gusta" con sus respectivos "JAJAJAJA pero tía, eso cómo" en mi muro.
Pasó el tiempo y, como pensaba que no ganaría, publiqué en mi tuiter"Busco acompañantes para el próximo concierto de Raphael en Madrid, preferiblemente señores adorables. RT plis". Lo retuitearon más de 15 personas, entre ellas el mismo Raphael, su club de fans de Perú y varias fanes suyas. Una de ellas me tuiteó preguntando si era la misma que en feisbuc, porque era finalista del concurso. En ese momento me cabía una sandía por el ojete.

Seleccionaron a 5 personas, por último teníamos que decir dónde queríamos ver el concierto y contar algo más. De nuevo abrí mi corazón, de par en par y sin tapujos porque soy muy de eso, y volvieron los "me gusta" y los "JAJAJAJAJA no, a ver, eso cómo" de mis amigos.
Y, señores, gané. Y lo festejé sola porque ese día Compidepiso estaba en casa de sus padres. Pero lo festejé. Con la esperanza de recibir felicitaciones por mi premio, lo escribí en mi estado de feisbuc, que provocó reacciones muy dispares...


Gané y se acercaba el día del concierto, pero no sabía con quién ponerme en contacto para que me diera la entrada. Hasta que reviso mis menciones en Twitter y leo "RaphaelOFICIAL followed you". Y me hago da un jari al ver que además tenía un DM suyo, el cual he buscado y debido a su antigüedad ya no está, diciéndome que mi entrada estaría en taquilla a mi nombre el mismo día del concierto. Le contesté "Gracias!!! Me habéis hecho muy feliz", pensando que sería su equipo el que se encargaba de esto y me contestó "¿Me habéis?", que finalicé disculpándome con un "¡Me HAS! Los nervios... Gracias Raphael!". Aproveché también para preguntarle si tenía que ir días antes a hacer cola con mi tienda de campaña o estaban numeradas las entradas. A esto último no me contestó, pero es normal, los artistas tienen una vida muy ajetreada y les encantaría contestar a todos sus fans, pero no tienen tiempo.

Y llegó el día... estaba nerviosa, no sabía qué ponerme. Compidepiso no me dejaba pintarme "RAPHAEL" en la frente. Coincidió con una manifestación contra los recortes en Educación. Tuve que ir en taxi porque el metro estaba cortado en Banco de España y el concierto era en la Zarzuela que, como todos sabréis, es un lugar muy especial en su carrera.
De lejos vi que estaba la policía restringiendo el paso una calle antes del teatro, no me dejaban pasar. Les expliqué que venía a ver a Raphael y pensaron, no sé por qué, que les estaba engañando. Me acerqué a otro poli con cara de mejor persona y al ver mi cara de agobio (llegaba tarde), me dejó pasar.

La mecánica del concierto es, a grandes rasgos, como los demás. Yo iba con plataformas, para ir al foso y así evitar que algún pelo cardado no me dejase ver, pero no hizo falta porque tenían butacas numeradas.
A mi derecha y encima tenía a una señora un poco gordísima, que ocupaba su butaca y parte de la mía, sin exagerar. Me dijo que le gustaba mi camisa y yo le dije que tenía un disfraz de sevillana de una tela parecida a la de su vestido. Poco tiempo tuvimos de hablar porque los acordes de Mi gran noche comenzaron a sonar y me vine arribísima.

(Se puede apreciar en la imagen lo arriba que me vine. También se aprecian los peinados de peluquería de sus fans)

Al finalizar la primera canción, las señoras se levantaban y pensé que ya iba a comenzar el pogo, por suerte mi reciente amiga me explicó que se solían poner de pie, las que podían, a aplaudir al final de cada tema.
Nos levantamos para aplaudir en todas las canciones. Incluso dos veces en algunas, que hacía una de esas pausas largas que parece que es el final pero no. Había mucha unión.

Algunas letras no me las sabía y miraba a mis lados para ver si las señoras movían la boca o no, sólo que en su caso estaba más justificado. Opté por dar palmas e intentar sacar fotos.
Durante todo el show, no paraban de gritarle "guapo", la señora del vestido de sevillana le llegó a gritar "precioso" en un momento álgido. Yo me animé también, pero me limité a berrear "¡Válido! ¡Buena persona!" porque para mí su música está por encima de su físico.
A mitad del concierto tuve que levantarme para dejar pasar, porque una señora que tenía al lado se estaba meando.
La señora del vestido de sevillana lloró desde el comienzo, hasta en Escándalo (en la cual llamé a mi madre para que la escuchara y no me contestó), se estaba limpiando los mocos disimuladamente con la manga así que le di un kleenex que fortaleció nuestra amistad. Al final de una canción, tuvimos una pequeña desicronización al levantarnos y me golpeó muy fuerte el hombro con el codo.

(La señora del vestido de sevillana aplaudiendo en la única canción que me quedé sentada porque se me estaba bajando el pantalón y no quería que la de atrás me viera las bragas.)

El concierto llegaba a su fin. Duró más de dos horas en las que Raphael no descansó un momento, transmitía una seguridad y un amor por la música difícil de describir. Me fijaba en sus gestos y en su admirable forma de cantar dejándose la voz. Yo suponía que estaba dejando "El Tamborilero" para el final, por terminar en lo alto, y me emocionaba con sólo imaginar al público coreando "¡RO PO POM POM! ¡RO PO POM POM!". Y terminó el concierto. Y le pidieron bises. Y se fue de nuevo. Y le pidieron bises. Y se fue again. Y se levantó todo el mundo, a su ritmo, para irse. Cuando estaba en el bus de vuelta a casa, imaginé que ya no la iba a tocar.

La valoración de ese día es muy positiva y para finalizar esta magnífica experiencia citaré a mi madre cuando le dije que si se animaba a venir conmigo al concierto de Raphael, que había ganado una entrada: "No".

viernes, 20 de julio de 2012

Avispada Girl y sus aventuras en Ryanair

"Algún día te van a quitar un riñón y tú te vas a enterar al mes siguiente"


Ya me lo han dicho más de una vez. No soy despistada pero, a veces, tengo el sentido arácnido desactivado y no me cosco. Eso hace que viva situaciones curiosas, como el día que pensé que había ligado y al final de la noche "mi chico" se dio el filete con su novio (...) o la noche que bailé Chayanne con una de estas mujeres viejóvenes pro monarquía, toros (y olé) con las uñas pintadas de rojo, amarillo y morado (*).


Hace unos meses hice Madrid-Santiago en Ryanair. Esa hora de viaje es mi momento de escribir chistes (o algo parecido).
Ya en el aire, notaba que el señor que tenía al lado no paraba de mirar mi libreta. Me estaba poniendo nerviosa, no me gusta que lean... a veces puedo escribir cosas como "final feliz, rabo, *dibujo de un sol*, tetas..." y entenderlo a la perfección.
Seguí haciendo como que no me enteraba hasta que el señor empezó a hablar:
Señor: ¿A dónde vas?
Carolina: A Sevilla, ¿no es este avión? Oh, santo cielo.
Señor (con un ligero acentillo extranjero): Yo soy de Santiagou.
Carolina: Ah, muy bien. Yo voy a Coruña luego.


Sonrío y sigo escribiendo. Notando que él mira lo que escribo y me tapo disimuladamente...
A todo esto, era un señor (no era mayor, ni adorable). Si fuera un apuesto muchacho os habría contado otra versión.


Y comienza la confusión. Él pregunta "¿Conoces a los míos?" y yo, pensando que se refería a los guiris, le dije que sí. Se alegra y me pregunta si conocía a alguien que lo fuera, le contesto que sí, que tengo un amigo y que lo entiendo muy bien. Inmediatamente me da esto:


Sí señor. Ahí estaba, como un conejo al que le dan las largas (Ernesto Sevilla dixit), asintiendo e intentando entender de qué me hablaba.
Me invitó a ir a una caminata en Santiago con él y unos amigos. Decliné su proposición muy elegantemente, por qué no decirlo. 
Sonreí y volví a mi libreta. Vuelve a sacar tema. Me pregunta por mis creencias.
"Yo creo que hay un ente superior a nosotros, sí", es mi forma de describir a Raphael. "¿Y no te interesa ninguna religión?" "No, las comparto pero no las respeto..." Estaba cansada de escucharlo, ¿vale?


Glorioso silencio. Y breve.
- Oye, ¿Y haces deporte?
- ¿Esta lorza plegada que se forma al sentarme no te dice nada? Sí, mucho.
- Ah. ¿Y qué deportes haces?
- Fútbol, tenis, kayak...
- ¿Sí?
- No. Pero estoy apuntada al gimnasio y fui una vez y tal.
- Ah.
- Seh.
- ...
- ...
- ¿Y qué haces en tu tiempo libre?
- Voy a caminar, veo Saber Vivir en la tele, cuando me indigno me cruzo la bata y miro con desaprobación, ya sabes.
- Ajá.
Aquí tuvimos que pausar la conversación porque se me acercó una azafata de Ryanair a preguntarme si quería comprar algo para comer, un billete de lotería, romero o si me gustaba algún azafato, que por un módico precio me hacían un apaño. Eso es lo que entendí.


- ¿Y quién te viene a buscar al aeropuerto? ¿Tu novio?
- Mi novia.
- ...
- ...


Cuando estábamos a punto de aterrizar, en el papelito de "Cristo el Señor" que me había dado antes me escribe una web y su número de teléfono "por si tengo alguna duda". Sonrío y en cuanto nos podemos desabrochar los cinturones, cojo mi maleta y me dispongo a huir. A punto de alejarme de él, mantenemos una última conversación:


- Oye, ¿y cómo te llamabas? Yo José.
- Yo María, adiós.


Y me fui.


PD: Decidme en comentarios que vosotros habéis vivido cosas parecidas para que me sienta menos sola, más humana, menos rara.
______
(*) Pasamos gran parte de la noche hablando, me dijo que le gustaban mis uñas, que era muy original lo de mezclar colores. Le contesté que era una bandera y me preguntó "¿De qué país?". No recuerdo cómo terminó la conversación, igual pusieron la Danza Kuduro y tuve que dejar la cintura sola.

martes, 10 de julio de 2012

Orden is the answer

Todo el mundo necesita cambios en su vida. Yo, por circunstancias de este año, ansío un cambio. Pero no un cambio de mierda en plan el que nos prometían el pasado 20N, Goku me libre, uno que me beneficie. Este verano significará un punto y aparte, el capítulo siguiente de este trepidante libro que es la vida (me ha dado la risa escribiendo esto, me ve Paulo Coelho y me besa en los morros).

El orden es imprescindible para tener una sensación de estabilidad, así que debo tener todo bien organizadito. Vamos a hacer esto más entretenido, yo voy a ir enumerando cosas que debo cambiar y vosotros os imagináis a un coro Gospel cantando "¡¡¡Orden is the answer!!!" con gestos de negra chunga.

Llevo una semana en casa de mi mamá y todavía no he deshecho la maleta... ¡Orden is the answer!
Me cuesta encontrar momentos de concentración para escribir en el blog... ¡Orden is the answer!
Tengo varios "a ver si nos vemos y nos tomamos algo o qué, tía" acumulados... ¡Orden is the answer!
Me gustaría volver al gimnasio porque me gustaría partir nueces con las nalgas... ¡Orden is the answer, puta gorda!
Uf, no soy capaz de beber mi litro y medio de agua y tomar 5 piezas de fruta... ¡Orden is the answer!
Me acuesto tarde sin motivo y me levanto tarde y por la tarde... ¡Orden is the answer!
(...)

También necesito cambios en mi interior, así que le he puesto unos tapetitos de ganchillo al hígado y los pulmones.
Mi inseguridad, señores, que no me deja vivir tranquila. Le he dejado las maletas en la puerta por si capta la indirecta, lo que tengo claro es que no me va a amargar más. Creo, bueno, no sé, ay, déjame...

No vamos a dejar que esto sólo (con tilde, hasta que fenezca) se quede en palabras, he puesto orden en este blog. Os cuento:

Lo primero que he hecho ha sido rehabilitar mi segundo espacio, la versión 2.0 de Yo soy más de escribir que de hablar. Con el tiempo me he dado cuenta de que el título no está demasiado acertado, que era todo muy dramático o muy pastel, así que ha pasado a titularse Indiemoñas. Tiene una plantilla simple, con sus pestañitas y su todo. Hasta tiene un "sobre mí" que se puede utilizar como prueba cuando tengáis que denunciarme.

En este blog principal he cambiado la cabecera, tras 4 años con la misma, y tengo que agradecérselo a la preciosa Anikah, que supo interpretar muy bien la idea que yo tenía en la cabeza. También he quitado enlaces innecesarios en la barra de la derecha y he puesto unas pestañas muy cuquis. En ellas tengo todo más organizado, mis enlaces, una bio (en construcción), una dirección de contacto y, aunque suene algo pretencioso, una agenda donde pondré los locales a los que iré a probar chistes y posteriormente a beber un copazo.

Y en cuanto a las entradas que publicaré, mi intención es publicar una vez a la semana, ya sea en este blog o en el otro, pero siempre en alguno de los dos
Así que para inaugurar Indiemoñas, os presento a Curiosidad, en los comentarios me contáis si habéis tenido alguno en vuestra vida y nos cagamos todos juntos en la puta.


Igual la palabra más adecuada para todo esto no es "cambio", sino "evolución". Necesito dejar de ser un Charmander para convertirme en un majestuoso Charmeleon que algún día será Charizard.

Y con este guiño a mi anhelada infancia y a todos los novios que no tendré por saberme los nombres de los Pokémon de memoria... ¡Nos leemos la próxima semana! 

lunes, 11 de junio de 2012

La vida, y tal

El Open Mike, es un programa para cómicos nuevos y, en mi caso, inexpertos. Consiste en hacer 4 minutos de monólogo cada uno, si te pasas del tiempo, o pinchas de manera estrepitosa, suena una bocina y te vas. Dicen que si les gustas luego te llaman para hacer más. Yo ya firmaba por salir, decir "hola" y volver a mi casa.

Hace tres semanas aprox me escribieron de Paramount para confirmar mi participación en el programa... y lloré de la emoción, porque soy una moñas, cogí el móvil y llamé a mi abuelo. Con el moco colgando, le expliqué la situación mientras balbuceaba y él me decía cosas bonitas. Le pasó el teléfono a mi madre y lloramos un poco las dos, diciéndonos lo mucho que nos queríamos y poniendo miradas de destino (al menos yo).

Con el paso de los días, el agobio iba comiéndose a la ilusión hasta que me di cuenta de que todo me desbordaba, las clases, mis continuos catarros, mi falta de ideas a la hora de escribir... No lo estaba disfrutando. Tampoco sabía definir cómo me sentía... Demasiados cambios en poco tiempo. Llamé a mi abuelo, que me contó sus primeros días con silla de ruedas (le dolían las piernas al apoyarlas), luego le conté lo que me pasaba y nos despedimos diciéndonos que nos queríamos, él añadió "y tranquiliña, ¿vale? Que eres la mejor".

El martes pasado grabé mi primera actuación para la tele, en Paramount Comedy. Pero esta vez después de actuar ya no pude llamar a mi abuelo para decirle que había ido todo bien y que estuviera tranquilo, porque tuvo que marcharse cuatro días antes.

Me hubiera gustado que el hacerlo bien fuera mi única preocupación ese día, me hubiera gustado... Pero hablar en pretérito es tontería.

Compadezco a todos aquellos que no hayan podido disfrutar de sus abuelos, y les hago el corte de manga a los que ni se han esforzado en conocerlos teniendo la oportunidad.

Tengo 18 años llenos de recuerdos y sigo siendo la nieta más feliz del mundo.

__________


Necesito tiempo para centrarme, aun así dejo entradas programadas y devolveré comentarios en cuanto vuelva a la vida del interner... Gracias, bonicos. Nos leemos...

sábado, 19 de mayo de 2012

Mi más ternesca infancia I

Yo he sido una niña rolliza. He luchado mucho por dejar de serlo y poder verme los pies, un lujo que me permito desde hace unos años. De hecho, mi papada suele brotar y me habla diciendo "recuerda tus orígenes, Simba, recuerda...". Lo de Simba no lo entiendo muy bien, pero intento que se calle masticando palitos de apio con más pasión.

Ayer me pasé el día con Compidepiso viendo vídeos de series de mi pasado en el youtube. Nuestra conversación se podría resumir en "Tíaaaaaaaaaa, ¿te acuerdas de...? Diooooooos, qué recuerdos tíaaaaa ¿Y esto no lo veías? ¿Cómo no? A ver, en serio, ¿no lo veías? Pero tíaaaaa, que esto es mítico... ¿Y cómo creciste bien sin verlo? Buah tíaaa". Y así todo hasta llegar a agudos inaudibles.

Voy a intentar ir por orden cronológico, destacando al menos las series más importantes para mi crecimiento interior. Como veo que esto va para largo, lo dividiré y cada semana pondré un post nuevo.


LAS TRES MELLIZAS

Pues no me doy cuenta yo ahora de que dice "Y hasta un búho aquí toma café"... Cuántos años engañada. Yo pensé que decía "Y hasta muoquítomatapé", del latín...

Un pilar fundamental en mi vida. Para estar enfocadas a un público joven, el horario era raro. Mi abuela era la encargada de grabarlo en VHS, ya que lo emitían en La2 antes de que llegara del cole. Desconsideración total, lo sé.
Mi favorita era la verde, porque mi color favorito era el verde. Aunque su nombre, Elena, no me gustaba. Ana, la azul, tenía un nombre más bonito. Pero claro, era azul. Descartadísima la opción.
Me sabía los capítulos de memoria, aprendía muchos cuentos y me divertía.

Era tan fan que mis primeros contactos con el mundo del interné fueron para meterme en el chat de las Tres Mellizas (tengo que destacar aquí los saltitos de emoción y los "tíaaaa" que solté al saber que Compidepiso también chateaba ahí). Tenían 3 salas divididas por edades, yo podía entrar en la segunda. Hablé con mucha gente, hasta con niños muy simpáticos que me decían que eran amigos de las de Eurojunior y de Rosa de España. Me preguntaban cómo era físicamente y les decía la verdad: rubia y de ojos azules. No se lo creían y me decían que les mandara una foto. A mí no me cabía en la cabeza que eso se pudiera hacer.
Al final cerraron el chat porque la Bruja decía que los niños nos portábamos mal y decíamos palabras feas. Así es como nacieron los Chats de Terra.

Defectilllo de la serie: La eterna madre ama de casa y el padre que llega tarde de trabajar. Para mí, con padres separados, eso era ciencia ficción.

LOS TELETUBBIES

No es el opening, es una escena de riesgo.

Me pilló dejando las Barbies ya, la serie en sí no me interesaba demasiado, pero me sentía identificada con Dipsy, el teletubbie verde, porque era verde y tenía el culo gordo como yo. Cabe destacar que me disfrazaron de él y no me tuvieron que poner relleno en la zona trasera casi.
No es que tuviera unas tramas muy intensas, pero tenían una gran carga emocional (ruego que veáis al menos el primer minuto del vídeo) y los teletubbies poseían capacidades interpretativas envidiables.
Llegué a coleccionar sus cromos. Mi abuela me compraba todos los días un paquetito cuando iba a por el pan. Me faltaban 5 cromos y mandamos una carta a Panini para que nos los enviara, por el bien de la economía familiar.
Bien, pues aprovecho este espacio para decir que me enviaron sólo 4, dejando así incompleta mi flamante colección. Panini, me fallasteis, no os pedía mucho, sólo quería el de Lala con una pelota en el campo, ¡Nada más! No volví a comprar sus cromos... hasta el año siguiente.

LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS DE WILLY FOG

¿Pero cómo puede cantar moviendo la boca así? JODIDA BRUJERÍA. 

Sin duda ésta es mi favorita of the world for the win to the night forever. Willy Fog era el amo, maldita sea. Qué porte. Ahí, 80 días, con el sombrero y el traje puesto. Que se quite Barney Stinson, por favor...
Tico fue mi primer contacto con la comedia y a día de hoy mi principal referente
Pon la boca así como si fueras a beber... Metáfora pura. Maemía, qué temazo. La BSO de mi vida.
Mi abuela también me grababa esto en VHS. Y digo esto porque sucedió un trágico accidente que todavía al recordarlo los pelillos se me ponen como escarpias...
Una versión rolliza de Carolina estaba en casa de su padre y quería ver el capítulo que tenía grabado, el último. No controlaba muy bien su vídeo así que metió la cinta y le dio al play. No se veía, no se veía... Apretó más botones... Se cansó y optó por ver otra cosa. Al cabo de un rato se fija en que el vídeo pone REC... Qué disgusto, qué llorera, qué derroche de amor, cuánta locura. Horrible. Tenía los primeros minutos de Willy Fog y después a Ricky Martin en 'Música Sí'. No me compensaba el cambio, yo ya me olía la tostada de lo de Ricky... Por lo de la mermelada, ¿Lo pilláis? ¿Eh? ¿Por qué os vais? ¡Esperad!



Bueh, ¿y tú qué? ¿Recuerdas estas series? ¿Me sugieres alguna? Aquí abajo, en "Comentarios"... ahí.