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sábado, 8 de diciembre de 2012

Anécdotas de convivencia

Cuando me vine a vivir a Madrid algo me decía que las cosas saldrían bien. Decidí que un buen comienzo sería estar en una residencia de estudiantes. Encontré una en la que sólo quedaban habitaciones dobles... Pensé qué haría si la otra persona roncaba, olía mal, o era cleptómana, o mala y me mataba cuando dormía. No se me ocurría nada pero como no había otra opción, acepté.
Un día mi madrina me dijo que la hija de una amiga suya también se iba a Madrid a estudiar y que estaba como yo, sin saber dónde vivir. Mis dudas sobre si moriría en manos de mi compañera de mi habitación se disiparon, además seguro que no me robaba nada porque le daría un poco de palo al conocer a familiares míos.

El día que ella llegó a nuestra habitación yo ya llevaba una semana viviendo allí. Antes de verla a ella entraron su hermano, madre, amiga de madre, padre e hija de amiga de madre con cajas y maletas. Pensé "madre mía, que voy a vivir con Barbie escuela de princesas". No había vuelta atrás.
Esa misma noche, cuando sus padres se fueron, fuimos a hacer la compra y empezamos a hablar. Me dijo que quería ser periodista, manifestando su odio a las wannabes de Sara Carbonero, su sueño de entrevistar a Carrillo, además de la pasión que siente por la historia. Tenía la voz de pito, pero se llevaba bien.

La tía es graciosa de cojones, la verdad. No se lo digo mucho para que no se lo crea y me quite trabajo, pero me hace reír. Nuestra relación comenzó a consolidarse cuando decidimos irnos juntas a un piso y así saber de quién eran los pelos que estaban en el baño.
El día clave fue cuando ella había concretado por internet cita para ver un piso, calculamos fatal el tiempo y luego nos perdimos, pasándonos más de 30 minutos de la hora de la cita. Nos daba tanta vergüenza ir al piso que decidimos ir a cenar al Vips para celebrar que somos subnormales. Ahí fue el principio del fin. Hemos intentado hacer memoria pero no recordamos cómo empezamos a hablar de toda nuestra vida amorosa con detalle, compadeciéndonos y riéndonos de las situaciones patéticas vividas. Nos unió también mucho que nos gusta comer como cerdicas. Estábamos muy tontas ese día.

El año pasado fue complicado para ambas, nos hemos apoyado mutuamente y esos momentos los tendré presentes siempre. Además, aunque parezca que se ha tragado un pony rosa, es una mujer dura a la que es muy difícil derrumbar. Ahora, dramática como ella sola.

Hemos vivido juntas durante un año y todavía seguimos aguantándonos, meando con la puerta abierta (grado máximo de confianza), comiendo chocolate a horas intempestivas, llorando emocionadas cada vez que vemos a un señor mayor cuqui, cantando mal, hablando de cualquier cosa sin filtro alguno y riendo constantemente.

Como esto ha quedado muy moñas y vais a tenerla idealizada, he recopilado algunos de sus mayores hits para que veáis que para vivir con nosotras hace falta tener una tara.

- Un día me dice: "Esta mondarina sabe a enfermo". Y tú te tienes que aguantar la risa y poner cara de que lamentas mucho los obstáculos que le pone la vida.
- Todavía en la residencia de estudiantes, sin estar hablando y tras un rato dándole vueltas, soltó: "Tía, ¿sabes que los pulpos comen y cagan por el mismo lado?". Que dio lugar a una hora divagando sobre qué haríamos si nos pasase lo mismo.
- Viendo un anuncio de ONO, en él un actor dice "yo soy cliente de ONO" Compidepiso grita: "Yo también, amigo. Resiste".
- "Tía, hoy soñé que íbamos a la compra". No words.
- "Eres como un pollo, te pinchan y saltas" "Eres como un globo, te pinchan y explotas" (Ella está empeñada en que se dice así, todavía sigue intentando averiguar cómo se dice la frase)
- Se nos ocurrió hacer un Videoblog (estábamos de exámenes) y estábamos pensando el nombre:
Yo: Tenemos que buscarnos un mote
Compidepiso: PEPINO. (risa)... Pepino o chorizo de Campintalo... Cantimpalo.
Y: O Compidepiso y Carolina.
C: Sí, pero de vez en cuando me llamas Pepino. Y cuando te enfades Chorizo de Cantimpalo. Y cuando estés contenta, Chori. Chorizo de cantimpalo se escribe C A N T I M y palo.
(Ese día reí hasta que se me salieron los mocos)

- Ella cantando "¡Ésta sí! ¡Ésta no!" mientras realiza sus deposiciones (caga).

- Compidepiso lee un tuit que pone "El punto G está en el oído". me mira, lo señala y dice "Yo esto no lo entiendo, esto es en serio o qué?". Le dije "Se refiere a que le hables, idiota". Y "PUAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJ" hasta toser.

- El fin de semana que en dos días vimos la película de Hannah Montana y High School Musical 3...

- Jugamos al Draw Something las dos en el sofá. Me manda un dibujo en el que parece salir King Kong, pero no es él. Me dice "No es ese nombre, es donde ocurre". La solución es Tokio.


-Yo: ¿Cómo no vamos a tener novio, si somos un partidazo?
Compidepiso: (Con un cacho de hamburguesa en la boca del tamaño de una cabeza de bebé) No zé.

Hoy esta mujer que me pide que cuando esté contenta la llame Chori está de cumpleaños y como no le voy a regalar nada porque ya me ha perdido una braga y un calcetín, le escribo esto. Alegrándome de que el karma la pusiera en mi camino y de que no fuera cleptómana.

Ven a casa ya, que he ido a hacer la compra y no puedo con las bolsas.


Actualización 24/06/13 Hola, he decidido volver a publicar esto porque la verdad es que el texto me quedó de puta madre, pero todas las palabras bonitas hacia ella ya no son verdad, ¿vale? Resulta que yo pensaba que se hacía la tonta y al final la tara era más grave de lo que pensaba)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante post!
http://www.youtube.com/watch?v=dDqJWzJSDwk